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La piel de tu bebé

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Cuidar la piel de tu bebé desde le primer momento debe ser tu prioridad. Es el órgano más extenso del cuerpo y su función es ser una barrera protectora contra las infecciones, además de jugar un papel muy importante en la regulación de la temperatura y la pérdida de líquidos, al mismo tiempo que permite la salida de sudor. Acá te decimos cuales son los aspectos que debes considerar y cuidar para mantener siempre pura y sana la piel de tu bebé.

Al momento de nacer, la piel del bebé cambia radicalmente de un medio acuoso a un entorno seco en donde está en contacto con el aire. Además, el peso de la piel del bebé es el 13% del total de su cuerpo, mientras que en un adulto es apenas el 3%; por esta razón, un recién nacido es mucho más susceptible a irritaciones de la piel y pérdida de agua.

Es relevante que conozcas cuales son las situaciones en las que la piel puede resecarse más de lo normal y por ende necesitas darle mayor protección y cuidado usando una crema humectante que ayude a reponer y reforzar el manto graso que la piel produce naturalmente. A continuación mencionamos las situaciones en las que debes poner mayor atención:

Descamación (o resequedad) de la piel del recién nacido: Como lo mencionamos anteriormente, al momento de nacer la piel del bebé cambia de un medio acuoso en donde se desarrolló a un medio ambiente seco. Lo primero que tenemos que entender de esto, es que literal tu bebé está cambiando de piel y poco a poco se va deshaciendo de la viejita. La piel que lo protegió en el útero, al ya no estar en contacto con la humedad se reseca y se rompe, provocando que se descame.

Usar un jabón que no es especial para bebé: Debes escoger un producto que sea especial para bebé, ya que otros productos que no están diseñados para ellos, pueden quitar en exceso la grasita que protege la piel naturalmente y así provocar una resequedad mayor a la normal.

Exposición a clima frío: Al estar en contacto con el frío, la circulación de la sangre disminuye, por lo que la piel en automático se deshidrata, perdiendo elasticidad, lo que provoca resequedad.

Por todo esto, la piel de un bebé necesita mucho más cuidado y protección, pues al estar en desarrollo, absorbe fácilmente casi todo lo que tiene alrededor y eso incluye cualquier jabón, crema o producto que le pongas.

Es muy importante que evites productos que contengan sustancias como Fragancias Sintéticas o Perfumes, ya que estos están hechos a partir de un incontable número de sustancias derivadas del petróleo que están relacionadas a irritaciones dérmicas e incluso trastornos hormonales. Los Silicones, por su naturaleza crean una capa delgada sobre la piel y el cabello, que tapa los poros de la piel y/o asfixia al cabello. Es importante que verifiques que en la etiqueta del producto no venga ningún material como Hidróxido de Sodio, mejor conocido como Sosa Cáustica, ya que en su forma pura es altamente corrosivo para la piel y está asociado a irritaciones dérmicas severas. Innumerables marcas comerciales contienen estos y más ingredientes que a largo plazo pueden ser dañinos para la salud de tu bebé y tu familia.

Buscar proteger la piel con productos naturales y libres de toxinas es lo mejor para conservarla saludable y evitar contaminarla con químicos o alguna otra substancia que pueda ocasionarle daño a largo plazo. Es importante que busques alternativas diferentes, pues hoy en día existen productos que son libres de químicos e ingredientes que puedan representar algún riesgo para tu bebé y toda la familia en general.

Prefiere Pure & Sure® Body Cream para proteger y mantener pura la piel de tu bebé desde el comienzo ya que es 100% de origen natural y libre de toxinas. Cuida que lo que le pones a tu bebé sea tan puro como tu amor.


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